La manera de caminar podría entregar pistas claras sobre su estado emocional, incluso sin necesidad de observar su rostro. Así lo sugiere un estudio liderado por la investigadora Mina Wakabayashi, del Advanced Telecommunications Research Institute International, cuyos resultados fueron publicados en la revista Royal Society Open Science.
La investigación concluyó que la coordinación, velocidad y amplitud de los movimientos de brazos y piernas permiten identificar emociones como felicidad, enojo, miedo o tristeza. Por ejemplo, un caminar con pasos firmes y balanceo pronunciado suele asociarse a estados de ira o determinación, mientras que movimientos más reducidos o contenidos tienden a vincularse con tristeza o temor.
Para llegar a estos resultados, los científicos analizaron a participantes mientras caminaban evocando distintas emociones. Posteriormente, voluntarios observaron registros en los que solo se mostraban puntos de movimientos sin rasgos físicos visibles y aun así lograron identificar correctamente el estado emocional de quienes caminaban.
Además, el equipo comprobó que al modificar digitalmente el patrón de movimiento, aumentando o reduciendo el balanceo, también cambiaba la emoción percibida por los observadores. Esto refuerza la idea de que la forma de caminar es un componente clave de la comunicación no verbal.
El hallazgo no solo tiene implicancias en el ámbito de la psicología, sino también en el desarrollo tecnológico. Según los investigadores, podría aplicarse en sistemas de inteligencia artificial capaces de detectar emociones a partir de videos, así como en la mejora de la interacción entre humanos y robots.


