Con una emotiva y solemne ceremonia, la ciudad de Puerto Varas se prepara para despedir con honores al sargento segundo de Carabineros, Javier Figueroa Manquemilla, quien falleció tras permanecer varios días en estado crítico luego de recibir un disparo en la cabeza durante un procedimiento policial.
El funcionario, de 36 años y con más de 15 años de servicio en la institución, resultó gravemente herido el pasado 11 de marzo mientras realizaba un control rutinario en un sector cercano a la línea férrea de la comuna, donde fue atacado por desconocidos.
Tras permanecer internado en el Hospital de Puerto Montt con diagnóstico de muerte cerebral, finalmente se confirmó su fallecimiento, generando conmoción a nivel nacional y llevando incluso a decretar duelo oficial.
Una despedida con tradiciones y honores institucionales
Según lo informado, las exequias incluirán una serie de homenajes cargados de simbolismo. Entre ellos, se realizará una misa y un responso en honor al funcionario, además de un pie de cueca, tradición que suele formar parte de las despedidas institucionales a carabineros caídos en servicio.
El funeral contará con la presencia de autoridades, compañeros de la institución y la comunidad local, reflejando el impacto que generó su muerte tanto en Carabineros como en la ciudadanía.
Conmoción nacional y llamado a justicia
El caso ha marcado la agenda pública, no solo por la gravedad del ataque —ocurrido en medio de un procedimiento de rutina—, sino también por el contexto en que se produjo, en los primeros días del nuevo gobierno.
Figueroa, casado con una funcionaria de Carabineros y padre de un niño, es recordado por su compromiso con la institución y su extensa trayectoria en Puerto Varas, donde desarrolló prácticamente toda su carrera policial.
Mientras tanto, las diligencias continúan para dar con los responsables del crimen, en un caso que ha reforzado el debate sobre la seguridad y la protección a las policías en el país.


