Hasta la Región de Antofagasta se trasladaron este viernes las ministras de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, y de Educación, María Paz Arzola, con el objetivo de acompañar a las familias afectadas por el ataque registrado en el Instituto Obispo Silva Lezaeta. El incidente, protagonizado por un estudiante, resultó en el fallecimiento de una funcionaria del recinto.
Contención emocional como prioridad inmediata
Tras reunirse con autoridades locales, la ministra de Educación confirmó la suspensión de clases en el establecimiento, detallando que el retorno será gradual. «El regreso va a ser partiendo primero por los funcionarios, después por los estudiantes, con programas de apoyo y contención emocional, que hoy es la urgencia», señaló Arzola, añadiendo que se han articulado recursos a través de la Seremi para este fin.
Asimismo, la secretaria de Estado expresó sus condolencias a las víctimas: «Les quiero mandar todo el apoyo y mi cariño; entiendo el momento de dolor que están viviendo».
Debate sobre medidas de seguridad y pórticos
Respecto a la seguridad en los colegios, la ministra Steinert calificó el hecho como «grave e inédito» y enfatizó la necesidad de adoptar medidas preventivas. «Hago un llamado para que los centros educacionales pongan los pórticos necesarios para evitar que personas ingresen con armas blancas o de fuego», sostuvo la titular de Seguridad Pública.
Por su parte, la ministra Arzola recordó que existe una ley en proceso de promulgación que permite la instalación de detectores de metales en establecimientos que así lo requieran. «Vamos a trabajar también con parlamentarios para tener ideas que eventualmente puedan aplicarse a través del Congreso», explicó.
La comitiva oficial incluyó al General Director de Carabineros, Marcelo Araya, y al Director General de la PDI. Para este sábado, las autoridades tienen contempladas reuniones con la comunidad afectada y visitas a los familiares de las víctimas en el centro hospitalario local.


