Tras la reciente tragedia en el Instituto Obispo Silva Lezaeta, la discusión pública se ha trasladado al fortalecimiento de la seguridad en los recintos educacionales. Las ministras de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, y de Educación, María Paz Arzola, confirmaron que el Ejecutivo busca dotar de nuevas herramientas tecnológicas a los colegios para prevenir el ingreso de armas.
Marco legal para el uso de tecnología
La ministra de Educación, María Paz Arzola, recordó que se encuentra en proceso de promulgación una ley que facultará directamente a los establecimientos para instalar dispositivos de control. “Hoy día hay una ley que está aprobada que permite que los establecimientos que así lo requieran puedan poner artefactos tecnológicos como, por ejemplo, detectores de metales”, explicó la secretaria de Estado.
Esta medida busca ser el soporte técnico para evitar incidentes como el ocurrido en Calama, permitiendo que cada comunidad educativa decida la implementación de pórticos o detectores manuales según su realidad.
Postura del Colegio de Profesores: “El problema es más profundo”
El anuncio de estas medidas preventivas no ha estado exento de críticas. El presidente del Colegio de Profesoras y Profesores, Mario Aguilar, manifestó una postura cautelosa. Si bien aclaró que el gremio no se opone a la instalación de esta tecnología si las comunidades lo consideran necesario, advirtió sobre el riesgo de ver esto como una solución mágica.
“Suponer que esa va a ser la solución de fondo de un problema que es mucho más estructural, grave y profundo, me parece que se queda muy corto”, afirmó Aguilar. El dirigente gremial instó a las autoridades a no limitar la respuesta a “medidas comunicacionales” y a enfocarse en una estrategia integral que incluya convivencia escolar y salud mental.
Retorno gradual bajo vigilancia
Mientras el debate legislativo avanza, el Gobierno de José Antonio Kast ha dispuesto que el retorno a las aulas en el Instituto Lezaeta sea gradual. Este proceso comenzará con jornadas de contención para funcionarios y, posteriormente, para estudiantes, integrando progresivamente los nuevos protocolos de seguridad que emanan de la nueva normativa de vigilancia.


