Dos cargamentos que contienen un total de 30 piernas humanas permanecen retenidos desde hace un año en una bodega del Aeropuerto de Santiago, luego de que el Servicio Nacional de Aduanas rechazara su ingreso al país.
Según reveló El Mercurio, las extremidades fueron importadas por el Centro de Entrenamiento Médico Quirúrgico SpA desde Estados Unidos, con el objetivo de ser utilizadas en programas de enseñanza de medicina en universidades y centros especializados.
La importación de estas piezas responde a la escasez de donaciones de cadáveres en Chile, lo que ha impulsado a algunas instituciones académicas a buscar alternativas en el extranjero. El uso de extremidades humanas se considera una herramienta clave para la formación práctica de futuros médicos y especialistas en cirugía.
Sin embargo, en septiembre de 2024 la Subsecretaría de Salud Pública advirtió que la normativa vigente no contempla la posibilidad de importar muestras de cadáveres para fines educacionales. Esta posición motivó que el cargamento fuera retenido en dependencias del aeropuerto, a la espera de una definición judicial.
Ante la situación, la empresa responsable recurrió a la justicia. En octubre del año pasado presentó un recurso de amparo económico ante la Corte de Apelaciones de Santiago, argumentando que la adquisición cumplía con todos los protocolos sanitarios del país de origen y respondía a una necesidad real del sistema formativo.
“Debido a la escasez existente, y que solo puede conseguirse a través de programas de donaciones, este material biológico o material cadavérico humano se adquiere en el extranjero, cumpliendo todas las reglas sanitarias de origen”, defendió la compañía en su escrito judicial.
La Subsecretaría, por su parte, reiteró que la única vía legal para obtener cuerpos o partes humanas en Chile es a través de la donación, descartando cualquier tipo de gestión comercial como válida dentro de la normativa nacional.
En diciembre del año pasado, la Corte de Apelaciones rechazó el recurso de la empresa, por lo que el caso escaló a la Corte Suprema. Actualmente, se está a la espera del fallo definitivo que podría destrabar o confirmar la retención de las extremidades en el aeropuerto.

