El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Luis Cordero, atribuyó los recientes ataques incendiarios registrados en la región de La Araucanía a la acción de jóvenes radicalizados y a una reacción frente a las altas condenas impuestas a integrantes de la organización Weichan Auka Mapu (WAM).
Entre el viernes y el domingo pasado se registraron cuatro atentados en las comunas de Vilcún, Carahue y Cunco, los que dejaron maquinaria destruida, una bodega siniestrada y pérdidas millonarias. Tras los hechos, el Gobierno presentó dos querellas por asociación terrorista e incendio.
Durante una visita a Temuco, Cordero informó que se reforzará el contingente policial y militar en la zona, con el objetivo de prevenir nuevos hechos de violencia en una semana considerada “sensible”, debido a las elecciones del domingo y al aniversario de la muerte de Camilo Catrillanca, que se conmemora este viernes.
“Determinados grupos reaccionan en fechas emblemáticas y también frente a la severidad con que ha actuado el sistema de enjuiciamiento criminal en su contra”, señaló el ministro.
En entrevista con Radio Infinita, Cordero explicó que la situación en la macrozona sur responde a tres factores: el mayor despliegue policial, el término de procesos judiciales con condenas altas —de hasta 25 años— y la reivindicación de atentados por parte de organizaciones radicales vinculadas a personas recientemente condenadas.
“El perfil de quienes están comprometidos en actos terroristas en La Araucanía corresponde a jóvenes radicalizados”, afirmó la autoridad, señalando que este patrón también se observó en el asesinato de tres carabineros en 2024.
Pese al aumento de los ataques, Cordero sostuvo que existe un control eficaz por parte del Estado.
“La persecución penal está logrando resultados significativos, y es la manera correcta en que Chile debe seguir avanzando”, concluyó.

