El Gobierno dio inicio este miércoles a las obras del Tren Santiago–Melipilla, una de las iniciativas de transporte más relevantes en ejecución en el país y que promete reducir drásticamente los tiempos de viaje entre ambas ciudades. Según el Ejecutivo, el proyecto beneficiará a 1,7 millones de habitantes de la región Metropolitana.
Durante la ceremonia, encabezada por el Presidente Gabriel Boric y el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, se destacó el impacto que tendrá el servicio en la calidad de vida de los usuarios. “Es un tren que viene cargado de tiempo para las familias, para estar más tiempo con los hijos, con los nietos”, afirmó el Mandatario.
La obra contempla tres fases de construcción. Se espera que el servicio completo esté operativo en el tercer trimestre de 2029, aunque algunos tramos comenzarán antes: el trayecto Melipilla–Malloco iniciará obras en noviembre de 2025; el tramo Malloco–Lo Errázuriz comenzará en paralelo y permitirá abrir el servicio Talagante–Lo Errázuriz hacia fines de 2027; mientras que el tramo Lo Errázuriz–Alameda, que incluye un túnel subterráneo, está en licitación y partirá obras en el primer trimestre de 2026.
El recorrido del tren conectará ocho comunas de la región Metropolitana: Estación Central, Cerrillos, Maipú, Padre Hurtado, Peñaflor, Talagante, El Monte y Melipilla. Con ello, los actuales viajes de hasta dos horas en hora punta podrán reducirse a 46 minutos.
En total, se habilitarán 11 estaciones a lo largo de los 61 kilómetros de extensión, incluyendo conexiones con las líneas 1 y 6 del Metro de Santiago. Todas contarán con infraestructura moderna y sistemas de seguridad reforzados.
El proyecto incorporará 22 trenes eléctricos de última generación, con capacidad para 807 pasajeros y velocidades de hasta 120 km/h en tramos específicos. Además, contará con cierres perimetrales, vías segregadas, cámaras, comunicación radial permanente y el sistema de control de tráfico ETCS Nivel 2, estándar europeo que incluye frenado automático para mayor seguridad.

