El Partido de la Gente (PDG) se convirtió en uno de los grandes ganadores de la reciente elección parlamentaria, al pasar de no tener representación en la Cámara a obtener 14 escaños. El salto es significativo para una colectividad que, hasta hace pocos meses, figuraba sin diputados activos tras una seguidilla de quiebres internos.

El resultado posiciona al PDG como una de las fuerzas emergentes del nuevo mapa político, replicando el sorpresivo rendimiento de su líder, Franco Parisi, quien obtuvo el tercer lugar en la elección presidencial. Con siete diputadas y siete diputados electos, el partido logra por primera vez una bancada sólida y equilibrada en términos de género.
La colectividad había llegado al Congreso en 2021 con seis parlamentarios, pero las tensiones internas terminaron por desarmar completamente ese grupo. Discrepancias con la directiva, renuncias sucesivas y expulsiones redujeron a cero la representación que alguna vez fue considerada una demostración del fenómeno Parisi.
El quiebre comenzó en diciembre de 2022, cuando Yovana Ahumada, Víctor Pino y Roberto Arroyo abandonaron el partido argumentando diferencias profundas con la dirigencia. Aquella señal marcó el inicio de una crisis que se prolongaría durante los años siguientes.
En abril de 2024, la bancada sufrió un nuevo golpe con la renuncia del diputado Rubén Oyarzo, quien denunció incompatibilidades políticas con la conducción del partido. A esto se sumó la expulsión de Gaspar Rivas, luego de que trascendieran negociaciones para incorporarse a la mesa de la testera, lo que terminó de fracturar la representación parlamentaria.
El último episodio ocurrió en agosto de 2024, cuando Karen Medina también dejó el PDG por motivos personales y políticos. Su salida selló el vacío total de la colectividad en la Cámara, instalando dudas sobre su proyección política y capacidad de cohesión.
Sin embargo, el panorama dio un giro con las recientes elecciones. El PDG logró instalar 14 nuevos nombres en el Congreso, recuperando presencia y proyectando una nueva etapa para la colectividad. El equilibrio de género y la amplitud territorial de sus electos refuerzan su narrativa de renovación.
Con este resultado, la frase “con el PDG en el Parlamento” —repetida constantemente por Parisi y sus adherentes— finalmente se materializa, marcando un retorno sorprendente y otorgándole al partido un rol protagónico en la discusión legislativa que se abre para el nuevo periodo.

