Evópoli atraviesa uno de los momentos más críticos desde su creación, luego de los resultados de la elección del 16 de noviembre, que dejaron a la colectividad al borde de perder su legalidad. El partido no alcanzó el umbral mínimo exigido por la Ley Orgánica Constitucional de Partidos Políticos, lo que desató un fuerte proceso de autocrítica interna. Pese a ello, la directiva sostiene que cumplirían la segunda vía legal para subsistir: contar con al menos cuatro parlamentarios en dos o más regiones.

En medio del complejo panorama, el senador y fundador de Evópoli, Felipe Kast, analizó el escenario y reconoció que la colectividad enfrenta una tendencia adversa para los partidos que buscan instalarse desde la técnica, la evidencia y la moderación. A su juicio, el clima político actual favorece a quienes se inclinan por estrategias simplistas y discursos populistas. “A los Parisi les va bien… es una política donde el populismo funciona muy bien. Y eso a Evópoli le cuesta”, afirmó.
Kast señaló que hoy “rinde la política de la cuña fácil”, marcada por posiciones extremas y mensajes sin sofisticación. Recordó que Evópoli impulsó proyectos clave en seguridad —como la Ley de Usurpaciones, la Ley del Robo de Madera y la Ley Nain-Retamal—, pero que ese trabajo “serio y de largo plazo” no logra competir con quienes “gritan más fuerte”. Entre los 13 partidos que quedaron al borde del abismo tras la elección, Evópoli se vio especialmente golpeado.
El senador defendió que el partido ha mantenido una postura responsable incluso en momentos críticos. “Fuimos nosotros de Evópoli que con Blumel y Briones apoyamos a Piñera cuando el país se caía abajo”, señaló, insistiendo en que no están dispuestos a ceder en sus principios “ni por votos”.
Respecto a la estrategia electoral, Kast defendió la incorporación de candidatos conocidos públicamente, descartando que aquello contradiga su postura frente al populismo. Destacó figuras como Carola Julio y Marlen Olivari, señalando que los partidos no pueden ser “sectarios” cuando llegan personas con liderazgo e interés en competir. También destacó el rol de Sebastián Keitel en el equilibrio del Senado, a quien calificó como “una persona muy querida por Chile”.

