ACTUALIDAD

Golpe a la impunidad de la dictadura militar: Corte endurece penas y obliga a condenados por DD.HH a volver a prisión

En una decisión calificada como un hito para la justicia chilena, la Segunda Sala de la Corte Suprema dejó sin efecto la aplicación de la “media prescripción”, un mecanismo legal que durante años permitió rebajar sustancialmente las condenas a violadores de Derechos Humanos durante la dictadura militar.

El máximo tribunal actuó en cumplimiento directo de lo ordenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en el caso “Vega González y otros vs. Chile”, que condenó al Estado por aplicar figuras legales que resultaban en una “impunidad de facto”.

Un precedente legal contundente El fallo establece que en crímenes de lesa humanidad no tienen cabida mecanismos que reduzcan la responsabilidad penal, como la prescripción gradual. Los magistrados determinaron que las sentencias anteriores generaron una “cosa juzgada aparente”; es decir, aunque los procesos estaban cerrados, las penas eran tan bajas que no cumplían con los estándares internacionales de justicia.

Las consecuencias inmediatas La resolución impacta directamente a 14 causas criminales y modifica la situación procesal de varios exagentes del Estado:

  • Vuelven a prisión: Cuatro condenados que se encontraban en libertad (Eduardo Chávez Baeza, Víctor Hugo Lara Cataldo, Víctor Hugo Muñoz Orellana y Carlos Fachinetti López) deberán reingresar a recintos penitenciarios, al no contar con penas sustitutivas tras el aumento de sus condenas.
  • Aumento de penas: 24 condenados verán incrementados sus tiempos de presidio. Entre ellos figuran nombres emblemáticos de la represión como Miguel Krassnoff Martchenko (quien suma 10 años y un día por el caso Bojanic-Oyarzún) y Álvaro Corbalán Castilla.
  • Excepciones: Solo en dos casos se concedió reclusión domiciliaria total, y se declaró extinguida la responsabilidad del fallecido exdirector de la DINA, Manuel Contreras.

Reacciones Karinna Fernández, abogada defensora de DD.HH., valoró la decisión como un triunfo tras décadas de litigio: “Es un paso histórico hacia la justicia real tras casi 20 años de persistencia. La Suprema ha dictado un fallo contundente que pone fin a penas ilusorias”, señaló, destacando que las obligaciones internacionales de Chile no prescriben.

Con esta resolución, el Poder Judicial alinea su doctrina con el derecho internacional, enviando un mensaje claro: la gravedad de los crímenes de lesa humanidad no se atenúa con el paso del tiempo.