La ministra de Salud, Ximena Aguilera, descartó irregularidades en la atención médica que recibió su madre en el Hospital del Salvador y afirmó que no contempla dejar el cargo.
La autoridad explicó que se trató de una urgencia médica, definida y priorizada por el equipo clínico debido a la gravedad del cuadro, y recalcó que no correspondía a una cirugía electiva ni a una lista de espera. Además, negó haber intervenido o solicitado un trato especial durante el proceso.
Frente a las críticas y llamados a su salida desde el Congreso, Aguilera fue enfática en señalar que su continuidad depende exclusivamente del Presidente de la República. Finalmente, expresó su pesar por el fallecimiento del paciente cuya cirugía fue postergada, calificando la situación como dolorosa.

