Un joven de 24 años sufrió una segunda y grave lesión por el uso de fuegos artificiales, luego de haber perdido previamente tres dedos al manipular un petardo. El hecho ocurrió en Italia durante celebraciones de Año Nuevo y fue consignado por medios locales y europeos.
Según la información, tras recibir el alta médica por el primer accidente, el hombre volvió a encender pirotecnia durante una fiesta, momento en que un cohete explotó cerca de su rostro. El impacto le provocó heridas de extrema gravedad, incluida la pérdida de uno de sus ojos.
El accidente se produjo cuando el afectado no logró manipular correctamente el artefacto, ya que tenía una de sus manos vendada producto de la lesión anterior. Tras permanecer hospitalizado, fue dado de alta y trasladado por sus padres de regreso a Roma.

