El dengue es una enfermedad viral que se transmite a través de la picadura del mosquito Aedes aegypti, insecto que se reproduce en agua acumulada, incluso en pequeñas cantidades.
El contagio ocurre cuando el mosquito pica a una persona infectada y luego transmite el virus a otra. No existe transmisión directa entre personas.
Los principales focos de reproducción del mosquito se encuentran en recipientes con agua estancada, como floreros, platos de macetas, baldes, bebederos de mascotas y piscinas sin mantención.
Los síntomas del dengue suelen aparecer entre cuatro y diez días después de la picadura. Entre los más comunes se incluyen fiebre alta, dolor de cabeza, dolor muscular y articular, además de náuseas.
La prevención se basa en evitar la acumulación de agua y mantener limpios los espacios exteriores, lo que permite reducir la presencia del mosquito y el riesgo de transmisión.

