Un inesperado hallazgo en medio del océano Pacífico volvió a poner en la memoria colectiva una de las tragedias más impactantes de la historia reciente de Chile. Un navegante francés y su familia encontraron restos de una aeronave en la isla Ducie, ubicada a unos 4.000 kilómetros del archipiélago Juan Fernández. Posteriormente, estos restos fueron identificados como parte del avión CASA C-212 Aviocar de la Fuerza Aérea de Chile. Este avión se accidentó el 2 de septiembre de 2011 y está relacionado con el caso Camiroaga.
La pieza permaneció durante casi 15 años sin ser detectada y fue reportada por sus descubridores a distintas autoridades aeronáuticas. Actualmente, la estructura continúa en el lugar, alejada de la marea, mientras se coordinan acciones para su eventual recuperación y traslado a Chile. Hay que recordar que el accidente aéreo en que viajaba Camiroaga generó gran conmoción nacional.
Según explicó a Chilevisión Noticias Sergio Wihlman, experto aeronáutico del Colegio de Ingenieros, el fragmento habría logrado mantenerse a flote debido a la presencia de un neumático en su estructura. Después, fue desplazado por las corrientes oceánicas durante años. Finalmente llegó a la remota isla del Pacífico, reviviendo la memoria de Camiroaga en la sociedad chilena.
Julio Subercaseaux, piloto y expresidente de la Federación Aérea de Chile, indicó que el navegante francés ya entregó las coordenadas exactas del hallazgo. Además, existen gestiones para que la Fuerza Aérea recupere la pieza y la traslade a la Base Aérea El Bosque. Allí, podría ser sometida a nuevas pericias.
La tragedia que marcó al país
El accidente ocurrió la tarde del 2 de septiembre de 2011, cuando un avión CASA C-212 Aviocar matrícula 966 de la Fuerza Aérea de Chile se aproximaba al aeródromo de la isla Robinson Crusoe.
La aeronave había despegado desde Santiago con destino al archipiélago Juan Fernández para apoyar labores vinculadas a la reconstrucción posterior al terremoto de 2010. A bordo viajaban 21 personas, entre ellas miembros de la FACh y representantes de organizaciones sociales. Además, un equipo de Televisión Nacional de Chile encabezado por el animador Felipe Camiroaga y el periodista Roberto Bruce estaba presente.
Las condiciones meteorológicas en la zona eran adversas. Tras dos intentos fallidos de aterrizaje debido a fuertes vientos cruzados, la tripulación inició una tercera aproximación. Según las conclusiones de la investigación, la aeronave fue afectada por intensas rachas de viento mientras maniobraba a baja altura entre las islas Robinson Crusoe y Santa Clara.
El avión perdió estabilidad, impactó violentamente contra la superficie del mar y se desintegró. La magnitud del choque provocó la muerte instantánea de sus ocupantes, entre los que se encontraba Felipe Camiroaga. Al día siguiente, las autoridades confirmaron oficialmente el fallecimiento de las 21 personas que viajaban a bordo.
Un hallazgo que reabre interrogantes
Aunque la investigación oficial fue cerrada hace años y estableció que existieron omisiones y falta de rigurosidad operacional en la planificación y ejecución del vuelo, sin determinar responsabilidades penales, el descubrimiento de este nuevo fragmento ha generado debate. El caso Camiroaga sigue generando interés y reflexión en la ciudadanía chilena.
Especialistas sostienen que el hallazgo difícilmente modificará las conclusiones técnicas del accidente. Sin embargo, el hecho de que una pieza de gran tamaño haya permanecido desaparecida durante casi 15 años y haya sido encontrada a miles de kilómetros de Chile vuelve a plantear interrogantes sobre el alcance de las labores de búsqueda realizadas tras la tragedia.
Para muchas familias de las víctimas y para la opinión pública, el hallazgo representa además un nuevo vínculo con un episodio que marcó profundamente al país. Este sigue siendo recordado como una de las mayores tragedias aéreas de la historia de Chile, especialmente por la muerte de Camiroaga.


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