Un crudo testimonio compartió el músico nacional Dani Ride, quien entregó detalles inéditos sobre la agresión homofóbica que sufrió en plena vía pública. El artista no solo describió la violencia del ataque, sino también la dolorosa indiferencia de los testigos y su profunda desconfianza en las instituciones policiales.
“Herejes” y la gran ramera Según su relato, caminaba atento al entorno y sin audífonos cuando comenzó a escuchar gritos con consignas religiosas. “Gritaba cosas sobre la gran ramera, los herejes. Yo decidí seguir caminando, no mirarlo”, explicó Ride, quien reconoció el lenguaje utilizado por haberse criado en un ambiente evangélico.
Pese a intentar ignorarlo, el sujeto se acercó y lo escupió directamente en el rostro. “Fue muy violento. Nadie decente haría algo así”, afirmó, advirtiendo sobre la gravedad potencial del hecho: “Fue un escupo, pero pudo haber sido un cuchillazo. Pudo haber sido un crimen de odio real”.
Indiferencia social y desconfianza institucional Más allá de la agresión física, el cantante confesó que lo que más le dolió fue la nula reacción del entorno. “Nadie hizo nada. Nadie me preguntó si estaba bien”, señaló, lamentando la falta de empatía de quienes presenciaron el ataque.
Consultado sobre si tomará acciones legales, la respuesta del músico fue categórica: no realizará la denuncia. Ride fundamentó su decisión recordando una traumática experiencia previa, donde asegura que Carabineros se burló de él al intentar denunciar un abuso sexual años atrás. “No puedo confiar”, sentenció respecto a la institución.
Pese al miedo y la hostilidad, el artista cerró con un mensaje de resistencia a la comunidad LGBTIQ+: “No voy a dejar de ser quien soy. No me voy a permitir vivir con miedo, porque eso es lo único que me permite mantener mi dignidad”.

