La Defensoría de la Niñez condenó el brutal ataque perpetrado por un estudiante de cuarto medio del Instituto Obispo Lezaeta de Calama, que dejó a la inspectora del recinto fallecida y a otros 4 estudiantes heridos.
En una declaración a la prensa, el Defensor Anuar Quesille manifestó que “lo ocurrido en Calama es un tragedia sin precedentes”. Sin embargo, precisó que “no se trata de un hecho puntual, ya que de forma estructural día a día vemos a niños expuestos a situaciones de violencia en contextos educativos”.
Desde la Defensoría de la Niñez explicaron que el país debe promover estrategias de buen trato y que las comunidades garanticen las seguridad de los estudiantes. Quesille además indicó que “espera que este hecho sirva para poner en marcha políticas públicas que fomenten el buen trato en las aulas”.
Equipos de la Defensoría de la Niñez han participado de diversas reuniones con autoridades locales y las Ministra de Educación y Seguridad en Calama, quienes se han desplegada en la zona tras este hecho que ha conmocionado a todo el país.


