Estados Unidos e Irán analizan una propuesta para frenar el conflicto, aunque las señales iniciales no apuntan a un avance inmediato. Teherán rechazó reabrir el estrecho de Ormuz en el corto plazo, en un contexto marcado por advertencias desde Washington sobre eventuales consecuencias si no se logra un acuerdo.
El plan, impulsado por Pakistán, propone un esquema en dos fases. La primera contempla un alto el fuego inmediato, mientras que la segunda considera un acuerdo más amplio en un plazo de 15 a 20 días. Desde Irán, sin embargo, advirtieron que no aceptarán condiciones con plazos definidos mientras evalúan la propuesta, y cuestionaron la falta de garantías de Estados Unidos para asegurar una tregua permanente. En paralelo, se discute una posible pausa de 45 días como parte de este mismo marco de negociación, aunque sin señales claras de consenso.
La tensión se mantiene alta. El presidente Donald Trump endureció su postura al exigir la reapertura del estrecho de Ormuz, advirtiendo que, de no concretarse, Irán enfrentará “un infierno”. Desde Teherán, la respuesta fue directa: “Si se repiten los ataques contra objetivos civiles, las siguientes fases de nuestras operaciones ofensivas y de represalia serán mucho más devastadoras y extensas”.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, también criticó con dureza a Washington: “Las acciones insensatas de Trump están sumiendo a Estados Unidos en un auténtico infierno (…) toda nuestra región arderá porque usted insiste en seguir las órdenes de Netanyahu”. Añadió además: “No se equivoque: no ganará nada con crímenes de guerra. La única solución real es respetar los derechos del pueblo iraní y terminar con este peligroso juego”.
En el plano militar, se reportaron bajas relevantes en Irán tras ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel, mientras que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) aseguró haber atacado un buque estadounidense, obligándolo a retirarse.
Rusia, aliado de Teherán, llamó a Estados Unidos a abandonar “el lenguaje de los ultimátums” y retomar el camino de las negociaciones.


