Estados Unidos e Irán volvieron a elevar la tensión en Medio Oriente luego de un nuevo incidente militar registrado en el Golfo de Omán, pese al alto el fuego oficial que rige desde el pasado 8 de abril. El Comando Central estadounidense informó que un avión de combate atacó un petrolero iraní y dañó su sistema de navegación tras acusarlo de intentar evadir el bloqueo impuesto por Washington.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!El episodio ocurre en medio de las negociaciones impulsadas por la administración de Donald Trump para alcanzar un acuerdo con Teherán que permita reducir las hostilidades y restablecer la estabilidad en la región. Sin embargo, el mandatario estadounidense endureció su postura y advirtió que, si no se logra un pacto considerado satisfactorio por la Casa Blanca, ordenará una nueva ofensiva militar “con una intensidad mucho mayor”.
Objetivo de Washington
Uno de los principales objetivos de Washington es lograr la reapertura del estrecho de Ormuz, paso estratégico para el comercio mundial de petróleo y gas. Las restricciones y tensiones en esa zona han provocado alzas en los precios internacionales del combustible y preocupación en los mercados globales.
Según reportes difundidos por medios estadounidenses, el borrador del eventual acuerdo incluiría una suspensión temporal del enriquecimiento de uranio por parte de Irán, el desbloqueo de fondos iraníes retenidos en el extranjero y el levantamiento gradual de sanciones económicas, a cambio de garantizar la libre navegación marítima en la zona.
La situación regional también se vio agravada por un nuevo ataque de Israel en los suburbios del sur de Beirut, el primero desde mediados de abril. El gobierno de Benjamin Netanyahu confirmó que la ofensiva tuvo como objetivo a un integrante de la Fuerza Radwan de Hezbolá. Desde el inicio del conflicto en marzo, autoridades y organismos internacionales estiman que más de 2.500 personas han muerto en territorio libanés.


