La cuarta jornada del juicio contra el chileno Nicolás Zepeda, que se desarrolla en Lyon, Francia, estuvo marcada por la exposición de peritajes psicológicos que entregaron nuevos antecedentes sobre su personalidad en el marco del caso por la desaparición y presunta muerte de la joven japonesa Narumi Kurosaki.
Durante la audiencia, la psicóloga forense Clara Cavignaux —quien ya había participado en el primer juicio— ratificó su evaluación del imputado, señalando que no presenta un perfil antisocial ni necesariamente violento, pero sí rasgos de una personalidad fuertemente controladora.
Según el informe, Zepeda sería una persona que busca imponerse sobre los demás y mantener dominio en sus relaciones, lo que se suma a otros antecedentes ya revisados en el proceso judicial.
Etapa clave del juicio
La jornada marcó el inicio de una fase más técnica del juicio, centrada en peritajes especializados, incluyendo informes psicológicos, análisis criminológicos y evidencia digital.
Este nuevo proceso se da luego de que la justicia francesa ordenara repetir el juicio por irregularidades en instancias anteriores, pese a que el chileno ya había sido condenado previamente a 28 años de cárcel por este caso ocurrido en 2016.
Se espera que en los próximos días continúen las declaraciones de testigos clave, incluyendo cercanos a la víctima y al acusado, en un juicio que sigue generando atención internacional debido a la complejidad del caso y la ausencia del cuerpo de la joven japonesa.
El tribunal deberá determinar finalmente la responsabilidad de Zepeda en un proceso que podría definir su futuro judicial en Francia.


