La Fiscalía reveló los detalles del crimen en la audiencia de formalización: la mujer de 73 años intervino para frenar el robo de una pensión, lo que desató la furia de su hijo. El Ministerio Público solicitó la prisión preventiva para los tres descendientes de la víctima.
Una conmovedora y trágica revelación marcó este jueves la continuación de la audiencia de formalización por la muerte de Julia Chuñil en la comuna de Los Lagos. Según los antecedentes expuestos por la Fiscalía Regional de Los Ríos, la mujer fue asesinada por su propio hijo tras realizar un acto de defensa hacia un tercero.
Ante la contundencia de los hechos, el Ministerio Público solicitó la prisión preventiva para los tres hijos de la víctima, imputados por parricidio, mientras que para el ex yerno se decretó arresto domiciliario nocturno.
El origen: Un asalto frustrado La Fiscal Regional, Tatiana Esquivel, detalló que los hechos ocurrieron el pasado 8 de noviembre. El imputado Javier Troncoso llegó al domicilio en estado de ebriedad y se dirigió a una dependencia contigua donde vivía un vecino de 90 años, con la intención de robarle su pensión de $210.000.
Troncoso golpeó al anciano y lo amenazó con un cuchillo en el cuello. Al percatarse de la agresión, Julia Chuñil (73) no dudó en intervenir, logrando quitarle el arma blanca a su hijo y lanzándola lejos para proteger a su vecino.
La represalia y el crimen La Fiscalía sostiene que esta intervención gatilló el ataque contra la mujer. Aprovechándose de que su madre padecía artrosis, diabetes y obesidad, Javier la golpeó y la estranguló con sus propias manos en el exterior de la vivienda.
El “Pacto de Silencio” familiar Lo que siguió al crimen agrava aún más el caso. Según la investigación, los otros dos hijos y el ex yerno —quienes estaban en el lugar— acordaron no intervenir. Posteriormente, pactaron ocultar el cadáver, quemar las vestimentas y mentir a las autoridades interponiendo una denuncia falsa por presunta desgracia.
Además, se reveló que en las semanas posteriores, los imputados vendieron bienes de la víctima, como ganado y un carretón, repartiéndose el dinero obtenido.

