La Fiscalía de la Audiencia Nacional asume la competencia del caso y otorgará estatus de testigo protegido a las denunciantes. Organismos de DD.HH. advierten sobre un “patrón de abuso” estructural amparado en la vulnerabilidad de las trabajadoras en el extranjero.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional de España ha confirmado la apertura de diligencias de investigación contra el cantante Julio Iglesias por presuntas agresiones sexuales. Aunque los hechos denunciados habrían ocurrido en las residencias del artista en el Caribe, es el tribunal español el que ha asumido la competencia para investigar.
Durante una rueda de prensa telemática realizada este miércoles, las responsables jurídicas de Women’s Link revelaron que las denunciantes —identificadas como Rebeca y Laura— serán interrogadas en suelo español o bajo su jurisdicción como testigos protegidas. Esta medida de la Fiscalía española busca salvaguardar su seguridad ante la “evidente diferencia de poder” y el miedo a que el cantante pueda localizarlas.
Según la investigación, destapada por elDiario.es y Univisión, las trabajadoras describen un ambiente de control y humillaciones. Las abogadas subrayaron que la apertura de este caso en España es un paso clave, ya que los informes ginecológicos presentados apuntan a condiciones laborales abusivas impuestas por el artista.
Un patrón global Desde Amnistía Internacional España, Virginia Álvarez advirtió que este caso refleja estructuras donde el cuerpo de la mujer es tratado como “barato y sustituible”, criticando que las políticas migratorias de muchos países dejan a estas trabajadoras atrapadas. Jovana Ríos, directora de Women’s Link, confirmó que otras mujeres han contactado a la asociación, lo que podría ampliar el alcance de esta investigación en los tribunales españoles.

