La investigación por el brutal ataque que sufrió el sargento segundo de Carabineros, Javier Figueroa, sumó antecedentes clave este viernes que podrían dar un vuelco al caso. El uniformado, quien fue baleado en la cabeza durante un procedimiento por consumo de alcohol en la vía pública el pasado miércoles, se mantiene en riesgo vital bajo estricta vigilancia médica.
Hallazgos en el sitio del suceso
Los peritajes balísticos realizados en las últimas horas confirmaron que en el ataque se utilizaron dos armas distintas, lo que refuerza la tesis de la participación de múltiples agresores. Además, los equipos especializados hallaron en el lugar el cargador de una pistola, pieza que ya está siendo periciada para rastrear huellas dactilares o ADN de los responsables.
Una testigo clave
Un testimonio se ha vuelto fundamental para las policías. Una testigo del sector aseguró haber escuchado a una mujer increpando a un hombre inmediatamente después de los disparos:
“Enrique, hueón, levántate, vámonos, corre. ¿Qué hiciste?”
Esta declaración es vista por la fiscalía como una pista de alto valor para lograr la identificación de los sospechosos.
Operativo de búsqueda
Mientras la familia de Figueroa y la institución esperan su evolución clínica, Carabineros ha desplegado un amplio operativo con controles de tránsito reforzados en los accesos a Puerto Varas y zonas aledañas para evitar la fuga de los implicados.

