El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile dio por finalizada la investigación sumaria abierta tras la filtración de correos electrónicos de funcionarios de la misión chilena ante Naciones Unidas. El proceso buscaba determinar si existió un respaldo activo a la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General del organismo, tras la orden del Ejecutivo de retirar dicho apoyo.
A través de un comunicado, la Cancillería informó que el proceso no arrojó pruebas de irregularidades. “Concluida una investigación directa por parte de este ministerio, no se han encontrado indicios de que se hayan vulnerado las instrucciones”, sentenció el organismo, desestimando así que los diplomáticos hayan desobedecido la instrucción del Presidente José Antonio Kast del pasado 24 de marzo.
La controversia se originó tras una publicación que reveló intercambios de información y coordinación de reuniones entre funcionarios cercanos a la exembajadora Paula Narváez. Los cuestionamientos apuntaban a un posible desacato a la política de neutralidad instruida por el gobierno actual respecto a la postulación de Bachelet.
Desde la Asociación Diplomática de Carrera (ADICA) valoraron el cierre del caso, señalando que la investigación ayuda a resguardar la transparencia del Servicio Exterior. La asociación lamentó que los nombres de los funcionarios involucrados fueran «injustamente expuestos» por versiones no corroboradas.
Por su parte, el excanciller Heraldo Muñoz manifestó que la resolución confirma la falta de sustento de las acusaciones. Muñoz enfatizó que la campaña de Bachelet es coordinada por Brasil y México, y planteó la necesidad de investigar el origen de la filtración de las comunicaciones privadas:
“Lo que resta por saber es quién filtró estas comunicaciones privadas, reservadas, de funcionarios diplomáticos a la prensa”.

