La Región Metropolitana enfrenta una preocupante crisis de seguridad: desde 2022, se reporta un secuestro aproximadamente cada 24 horas. Las cifras oficiales del Ministerio Público muestran un incremento sostenido en esta década, duplicando los casos registrados en 2015.
En 2024, se contabilizaron 399 secuestros en Santiago, manteniendo la tendencia creciente de años anteriores. Este fenómeno no solo afecta a la capital, sino que refleja un aumento nacional que preocupa a las autoridades.
El fiscal Héctor Barros advierte que 2025 continúa con cifras similares, lo que confirma que el secuestro es un delito en alza y un desafío urgente para el sistema de justicia y seguridad pública.

