La localidad de Puerto Domínguez, en la región de La Araucanía, se encuentra en vilo. Pese a ser catalogada como zona de riesgo sanitario, denuncian que no se han realizado estudios de calidad del agua en todo el año.
La fragilidad del Lago Budi, un ecosistema único en el continente por sus aguas salobres, está hoy en el centro de la polémica. La falta de infraestructura básica en Puerto Domínguez (comuna de Saavedra) ha provocado que los residuos biológicos de casi 300 viviendas terminen, por filtración o vertido directo, en sus aguas.
Una crisis estructural: Sin alcantarillado ni plantas
El problema no es nuevo, pero ha llegado a un punto crítico. Según datos municipales, 286 viviendas de la localidad dependen exclusivamente de fosas sépticas y pozos negros.
- El diagnóstico: Gran parte de estos sistemas están colapsados.
- La consecuencia: Filtraciones constantes de aguas servidas hacia el lago.
¿Es seguro el baño? La incertidumbre de los datos
Aunque la zona fue declarada con riesgo sanitario, actualmente no existe una prohibición de baño. Según el último informe de la Seremi de Salud (que ya tiene más de un año de antigüedad):
- La playa La Chasquilla registró 700 unidades de coliformes fecales.
- El límite permitido para aguas recreativas es de 1.000 unidades.
Sin embargo, las autoridades locales, encabezadas por el alcalde Ricardo Tripainao, alertan que estas cifras podrían haber cambiado drásticamente. Desde el municipio aseguran haber enviado al menos tres oficios a la autoridad sanitaria solicitando nuevos muestreos, sin haber recibido respuesta hasta la fecha.
“En la actualidad no se puede conocer con exactitud si el número de coliformes ha ido en aumento”, admiten desde la administración local.
Respuesta de la autoridad sanitaria
Consultados sobre esta situación, desde la Seremi de Salud de La Araucanía indicaron que su protocolo de trabajo en la zona se activa mediante denuncias formales. No obstante, tras la insistencia municipal, confirmaron que revisarán los antecedentes para determinar si se requieren nuevas mediciones en el corto plazo.
Mientras tanto, el Lago Budi —uno de los mayores atractivos turísticos de la zona— sigue recibiendo a visitantes bajo una tensa calma ambiental y administrativa.

