La CPC volvió a poner en el centro del debate los feriados irrenunciables, luego de solicitar al Gobierno su eliminación por el impacto que generan en la actividad económica, especialmente en el comercio.
El planteamiento fue realizado por su presidenta, Susana Jiménez, tras una reunión con el ministro del Trabajo, Tomás Rau, donde el gremio empresarial expresó su preocupación por estos días obligatorios de cierre.
Desde la CPC aseguran que los feriados irrenunciables provocan una “merma muy importante” en las ventas, afectando tanto a las empresas como a los trabajadores, ya que —según sostienen— son jornadas de alto flujo comercial que inciden directamente en los ingresos.
Además, advirtieron que estas restricciones podrían incentivar el comercio informal, ya que muchos consumidores optan por alternativas fuera del sistema formal cuando el retail permanece cerrado.
En ese contexto, el gremio también defendió la necesidad de mantener la libertad de emprendimiento, señalando que en muchos casos son los propios trabajadores quienes buscan operar en estas fechas debido al aumento en las ventas y sus efectos en las remuneraciones.
El debate se da en medio de la discusión por el funcionamiento del comercio en fechas como Semana Santa y otros festivos, reabriendo la tensión entre el mundo empresarial, las autoridades y sectores que defienden el descanso obligatorio de los trabajadores.

