La competencia por la Secretaría General de la ONU sumó un nuevo giro que podría favorecer a la expresidenta Michelle Bachelet, en medio de un escenario internacional aún abierto y en constante reconfiguración.
En las últimas horas se confirmó el retiro de la candidatura de Virginia Gamba, lo que redujo el número de aspirantes al cargo que actualmente ocupa António Guterres. Con esto, permanecen en carrera, además de Bachelet, el argentino Rafael Grossi, la costarricense Rebeca Grynspan y el exmandatario senegalés Macky Sall.
Sin embargo, este último sufrió un revés significativo luego de que la Unión Africana no lograra consensuar un respaldo a su postulación. Según informó el organismo, una mayoría de países miembros objetó el proceso que buscaba validar su candidatura, impidiendo así un apoyo formal del bloque.
El organismo africano señaló que más de 20 Estados expresaron reparos, lo que terminó por frenar la iniciativa. Este escenario deja en duda el futuro de Sall en la contienda y abre interrogantes sobre a quién respaldará finalmente el bloque africano.
De acuerdo con versiones provenientes de círculos diplomáticos, algunos países del norte de África estarían evaluando entregar su apoyo a Bachelet, lo que podría fortalecer su posición en la carrera hacia el principal cargo de Naciones Unidas.
Pese a que el Gobierno de Chile retiró su respaldo oficial a la exmandataria, su candidatura continúa siendo impulsada por Brasil y México, lo que le permite mantenerse vigente en el proceso.
El actual secretario general, António Guterres, finalizará su mandato el próximo 31 de diciembre, fecha tras la cual se definirá su sucesor en medio de un complejo escenario geopolítico.


