El ministro de Vivienda, Carlos Montes, salió al paso de las críticas tras el anuncio de la expropiación de 100 hectáreas en la “megatoma” de San Antonio. En una detallada explicación, el secretario de Estado aseguró que esta medida no implica gratuidad ni privilegios para los habitantes del asentamiento.
“Nadie se salta la fila” Montes introdujo el concepto de “varias filas” para explicar la política habitacional actual, argumentando que las distintas realidades del país (zonas rurales, insulares, campamentos) requieren mecanismos diferenciados.
“La única alternativa era expropiar bajo ciertas condiciones. Una de ellas es que ellos tenían que pagar el equivalente al valor del terreno. Es una responsabilidad que debían asumir. Eso hace que no se salten la fila”, afirmó a T13 Radio.
¿Por qué se llegó a la expropiación? Según el titular del Minvu, el Gobierno intentó negociar durante seis meses con los dueños del predio, pero las exigencias económicas (“paño completo y pago al contado”) excedían las tasaciones oficiales. Ante el riesgo social de desalojar a más de 10 mil personas —incluyendo 3 mil niños—, el Ejecutivo optó por la expropiación para desarrollar un proyecto habitacional formal.
Finalmente, Montes desestimó las críticas de José Antonio Kast, quien acusó improvisación: “Le pediría que miráramos esto como un problema país”, sentenció.

