En entrevista con el medio internacional El País, el Mandatario analizó las razones de la derrota oficialista y delineó cómo será su vida política tras dejar La Moneda el próximo 11 de marzo.
En la recta final de su mandato, el Presidente Gabriel Boric entregó definiciones claves sobre el futuro de su sector político y la postura que adoptará frente al gobierno electo de José Antonio Kast. En conversación con el diario El País, el jefe de Estado realizó una dura autocrítica sobre la desconexión territorial de la izquierda: “La izquierda que solamente le echa la culpa al adversario está condenada a diluirse”, sentenció.
Reconocimiento al adversario y autocrítica Lejos de adjudicar el triunfo republicano solo a fenómenos globales, Boric reconoció el despliegue territorial de su sucesor. “Una de las cosas que hizo Kast (…) es recorrer todas las comunas. Hay un trabajo persistente”, admitió.
En contraparte, señaló que desde el Frente Amplio se descuidó el vínculo directo con la ciudadanía. “A mí lo que me interesa es el trabajo de base (…) vincularse con ese sector de la población que hoy está en la periferia política”, afirmó, adelantando su intención de retomar trabajos voluntarios y la organización comunitaria tras dejar la presidencia.
Una oposición “democrática” y no de Twitter Consultado sobre cómo se parará frente a la nueva administración, Boric descartó ser un “comentarista” de los primeros meses de Kast, aunque advirtió que defenderá lo obrado si existen mentiras.
Su llamado a la futura oposición fue claro: debe ser democrática y salir de las redes sociales. “No puede ser solo de Twitter ni de camarillas políticas, sino que tiene que estar vinculada íntimamente con el territorio, con el pueblo”, enfatizó. Su objetivo, aseguró, será seguir trabajando por una “alianza amplia” entre la izquierda y el centro.
“Cuba es una dictadura” Finalmente, el Mandatario no dejó espacio a dudas sobre su postura internacional respecto a la isla. Asegurando que el tema “no le enreda nada”, Boric fue categórico: “Desde cualquier punto de vista es una dictadura”.
Argumentó su postura citando la falta de libertad de expresión, el régimen de partido único y la crisis humanitaria que vive la isla, aunque reconoció los efectos del bloqueo económico.

