Una carrera contra el tiempo es la que vive una familia de la comuna de Collipulli, tras la falta de respuestas por parte del servicio de salud pública para la intervención de un lactante diagnosticado con craneosinostosis. Esta condición, una malformación que compromete el crecimiento normal del cráneo, requiere de una cirugía urgente para evitar secuelas mayores.
A pesar de la gravedad del diagnóstico, el proceso administrativo se encuentra estancado. Según denuncia la familia, la derivación necesaria desde el Hospital de Angol hacia el Hospital Regional de Temuco no se ha concretado, manteniendo al menor sin la atención del neurocirujano infantil que requiere.
Un mes sin respuestas La alerta se levantó el pasado 31 de diciembre, cuando un pediatra evaluó al menor y, tras revisar sus antecedentes clínicos, ordenó la derivación inmediata. Sin embargo, a casi un mes de aquella consulta, no existe notificación de hora médica ni confirmación del traslado.
Sandra González, madre del afectado, expresó su profunda preocupación ante el avance visible de la patología. Según su testimonio, los efectos físicos de la craneosinostosis ya son notorios en el tamaño de la cabeza del bebé, sumado a cambios anímicos que evidencian el malestar del menor.
Ante el silencio del sistema público y el riesgo de que el tiempo juegue en contra de la salud del niño, la familia ha comenzado a evaluar la opción de una cirugía en el sistema privado. Para ello, ya se encuentran organizando gestiones comunitarias con el fin de reunir los millonarios fondos que costearía la intervención particular.

