El 20,9% de los hogares en Chile habita hoy en condiciones de precariedad crítica, según reveló este miércoles el nuevo Índice de Pobreza Habitacional (IPH) de la fundación Techo-Chile. El informe, basado en datos del Censo 2024, arroja que más de 1.3 millones de familias enfrentan carencias graves que van desde la falta de servicios básicos hasta la inseguridad legal de sus terrenos, evidenciando una crisis que supera la simple falta de viviendas físicas.
El estudio detalla que la Región Metropolitana concentra el mayor volumen de afectados con 412.664 hogares, aunque la «intensidad» de la precariedad es significativamente mayor en las regiones de Tarapacá y Antofagasta.
Al respecto, desde la dirección de Techo-Chile señalaron tras la entrega de resultados: «Este índice nos muestra que la emergencia no es solo habitacional, sino urbana; familias que están sobre la línea de la pobreza por ingresos, pero atrapadas en un entorno que las condena a la exclusión por falta de alcantarillado, luz segura o materialidad básica».
Expertos de la fundación advierten que, si bien la pobreza por ingresos ha mostrado descensos moderados en la última década, la intensidad de las carencias habitacionales ha empeorado. En los asentamientos precarios, este indicador alcanza un 34,9%, lo que significa que las familias no solo carecen de una vivienda, sino que enfrentan múltiples vulnerabilidades críticas simultáneas que las políticas tradicionales no han logrado resolver.
La medición actual divide el problema en tres ejes fundamentales:
Materialidad deficiente: Viviendas construidas con materiales precarios o deteriorados en techos y muros.
Exclusión de servicios: Falta de conexión formal y segura a red de agua potable y alcantarillado.
Inseguridad de tenencia: Familias que residen en campamentos o terrenos irregulares bajo riesgo constante de desalojo.
FUENTE: Informe de Pobreza Habitacional 2026, Techo-Chile / Datos Censo 2024 (INE).


