María Pinto, Isla de Maipo y Melipilla fueron los municipios fiscalizados. En el caso de las dos primeras, se abrirán procedimientos disciplinarios.
La Contraloría General de la República (CGR) publicó tres auditorías, en las cuales se inspección a los municipios de María Pinto, Isla de Maipo y Melipilla. Ello, con motivo de fiscalizar el estado de las Plantas de Tratamiento de Aguas Servidas (PTAS).
En el caso de María Pinto, la CGR evaluó las tres PTAS a cargo de la comuna bajo los parámetros DBO5 y de Coliformes Fecales, detectando que «excedieron en diversas ocasiones los límites máximos permitidos».
Sumado a ello, un informe de la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato de la misma municipalidad, concluyó que “existe una alta carga de microorganismos patógenos que están siendo emitidos por la planta de tratamiento La Colonia hacia el curso de agua superficial Estero Puangue».
También el informe concluyó que la comuna «no cuenta con un programa de monitoreo ni realiza toma de muestras periódicas» para «verificar la carga contaminante de la descarga al Estero Puangue».
Además, las tres PTAS de María Pinto no cuentan con la resolución de autorización de la Seremi de Salud. Por ello y otras omisiones, la CGR determinó comenzar un procedimiento disciplinario para establecer responsabilidades administrativas.
Descargas de agua servidas al Estero Gatica en Isla de Maipo
En la auditoría 223/2026 de la Contraloría, el ente detectó fallas en el control del efluente de la planta Gacitúa. Sobre ello, constataron «la existencia de conexiones que permiten la descarga de aguas servidas sin tratamiento al Estero Gatica».
Sumado a ello, se registró «la descarga de camiones limpiafosas y la ausencia de monitoreo de los parámetros químicos del efluente». Desde la CGR advierten que esto «pone en riesgo la calidad del cuerpo receptor y el cumplimiento de la normativa sanitaria y ambiental vigente».
A raíz de esta situación, el municipio abrió un procedimiento disciplinario. También, se les instruyó generar un plan de monitoreo. Además, al igual que en el caso de María Pinto, se detectó que el PTAS Gacitúa funciona sin una resolución de autorización de la Seremi de Salud.
Sumado a lo anterior, también la CGR detectó deterioros en la infraestructura y equipamientos de la mencionada planta.
Falta de autorizaciones en Melipilla
Luego de inspeccionar la PTAS Bollenar, a cargo de la Municipalidad de Melipilla, el órgano fiscalizador detectó irregularidades en permisos. Al igual que en María Pinto e Isla de Maipo, la planta funcionaba sin tener la resolución de autorización de la Seremi de Salud.
Además, la CGR también dejó como observación que Bollenar no está inscrito en el Registro de Operadores. Ello, «conlleva el riesgo de no poder verificar las obligaciones del operador en cuanto al funcionamiento y conservación de la planta de tratamiento, imposibilidad de acceder a recursos públicos o inversión, falta de fiscalización por los organismos correspondientes, entre otros aspectos», aclara la auditoría.
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